Bande
“Alá enriba está Bande/ coma unha estampa antiga/ dibuxada non aire./ Pendurada do vento,/Bande dás verdes corgas/ cinguidas de silencio (…)”
Tal vez no haya palabras más bellas que las del poeta para describir, como una flecha, un municipio en el que las aguas del río Limia ocultan y dejan ver, a su capricho económico, los vestigios de la historia.
Una historia que nos transporta de repente a los tiempos de Vespasiano y su «legio septima gémina», asentada allí para dirigir la construcción de la Vía Nova entre las urbes imperiales de Braga y Astorga.

Igrexa de Santa Comba
De una historia que nos traslada a los orígenes de la cristianización de Gallaecia, a través de San Torcuato, el discípulo del Apóstol Santiago, cuyas reliquias encontraron descanso y acomodo en Santa Comba de Bande, antes de llegar, previo milagro, a Celanova.
Pero Bande tiene otras aguas también, que invitan al ocio y al descanso. Aguas mansas del río Prin que invitan a pescar y luego se entregan definitivamente al embalse. Y aguas termales de O Baño, que ayudaron a convertir a Portoquintela, en su momento, en un foco de vida comercial en el camino. Eso, hasta que las aguas se lo llevaron.
Tierras que fueron condado y que supieron defender sus intereses tomando acuerdos democráticos en concejo abierto —cuando esa palabra ni existía— bajo la sombra protectora de un «carballo».
Municipio de 95,8 kilómetros cuadrados, situado en la zona baja del río Limia, que atraviesa su término municipal. Su territorio está dividido en doce parroquias.
Como referentes históricos del municipio destacan el conjunto arqueológico Aquis Querquennis, compuesto por un campamento militar, una mansión viaria y aguas termales, junto con la iglesia visigótica de Santa Comba, del siglo VII, la más antigua de Galicia y el primer edificio de Ourense en ser declarado monumento nacional (1921).
Contacto
concello@concellobande.com









































